DISMINUCIÓN DEL TAMAÑO DE LA FLOR
Otra forma de evitar depredadores es el reducir el tamaño de la flor. Si la inflorescencia está formada por un conjunto de flores pequeñas, pero en mayor número, el insecto que se mueve entre todas ellas va a tener que trabajar y moverse más, por lo tanto, la recompensa que obtenga será mayor, compensando el esfuerzo invertido. Una flor chica que produce una semilla chica puede ser que no brinde suficiente alimento como para que la larva complete su desarrollo. Michael Fenner encontró que las flores de mayor tamaño de la compuesta Tripleurospermum inodorum son más atacadas por insectos que las de menor tamaño. Es difícil diferenciar entre un depredador y un dispersor de semillas (capítulo IX). Depende en gran parte de si lo que el animal busca son las semillas o el fruto y de lo que ocurre posteriormente con las semillas. Los animales, tanto aves como mamíferos, tratan de diversas formas a los frutos y semillas de que se alimentan. Algunos los ingieren y defecan, otros los regurgitan y otros los entierran. Los monos se comen los frutos y escupen las semillas en el mismo lugar, pero las defecan en otros sitios; los murciélagos se comen y regurgitan y defecan las semillas lejos del árbol; los caballos se las tragan y defecan sólo algunas en buen estado; algunos roedores como Neotoma se comen los frutos enteros de algunas especies de Opuntia y las defecan sin dañar, mientras que sólo se comen partes de otras especies de cacto y tiran parte del fruto, y en algunos casos las mastican y deshacen. En fin, la gama de posibilidades e interacciones es muy grande y da lugar a muchas combinaciones. Dentro de los frutos se encuentran cuatro tendencias: 1) Las semillas de los frutos ricos en agua y azúcares (relativamente alta proporción del volumen pulpa-semilla) con frecuencia son dispersadas por animales para los cuales constituyen una parte importante de la dieta diaria o anual, la cual es complementada con otros aportes, como por ejemplo insectos. Sin embargo, los frutos constituyen la principal fuente de carbohidratos (piña, durazno, zarzamora, moras azules, etc.). Las semillas por lo general pasan por el tracto digestivo, raramente son masticadas o digeridas y su protección estriba en que son relativamente pequeñas y duras. Entre los animales que se alimentan de estos frutos están ciertas aves pequeñas, monos, ardillas, osos, murciélagos y marsupiales principalmente. Entre las plantas en que predomina este tipo de frutos están los miembros de las siguientes familias: floraceae 2) Las semillas de los frutos más secos, ricos en proteínas y lípidos, frecuentemente son dispersadas por aves básicamente frugívoras, como las palomas frugívoras, los tucanes, los manakines (Pipridae) o las cotingas (Cotingidae) entre otros. Los frutos tienen una relación de volumen pulpa-semilla relativamente pequeña y generalmente contienen una sola semilla grande. El color de los frutos varía y las semillas frecuentemente son regurgitadas una vez que se han separado de la pulpa. Las semillas son de sabor amargo y la testa no es muy dura. La mayoría de estos frutos pertenecen a plantas tropicales y entre las principales familias están:
3) El tercer grupo está formado por frutos duros, a veces leñosos, indehiscentes que caen al suelo, donde son recogidos por mamíferos terrestres. Generalmente hay varias semillas duras en un fruto, la pulpa es rica en proteínas y carbohidratos y en los colores predominan tonos naranja a café. Cierto número de semillas sobreviven a la masticación y digestión química. 4) Un cuarto tipo está formado por los árboles productores de nueces, que son semillas secas, sin fruto carnoso. Sirven de alimento a roedores y a algunas aves. La dispersión exitosa depende de que sean abandonadas algunas de las semillas almacenadas o enterradas. En este caso, en la composición química de la semilla debe existir un equilibrio entre la protección que brinda ante los animales que sólo son depredadores y la facilidad que da a los depredadores que también son dispersores. Entre las plantas de este tipo están: Pinaceae, Fagaceae, Juglandaceae y Palmae. Como se mencionó en el capítulo II, las semillas traen consigo un paquete de almuerzo muy nutritivo. El límite tan delicado que existe en la interacción depredación-dispersión, o sea entre el uso de los animales como dispersores y la recompensa alimenticia que las plantas les brindan, hace que constituya uno de los aspectos más atrayentes en la ecología de las semillas.










