POLIMORFISMO

POLIMORFISMO

Algunas especies forman dos o más tipos diferentes de semillas que pueden variar en su forma, tamaño, estructura interna o respuesta fisiológica. Esta capacidad incrementa la flexibilidad de adaptación de una especie a un entorno muy cambiante. En compuestas, leguminosas y crucíferas es común encontrar un dimorfismo que permite a las semillas usar dos mecanismos de dispersión. Uno de ellos les permite alejarse de la planta progenitora y el otro no parece tener ningún síndrome particular, permitiendo que la semilla caiga cerca de donde se originó. Este es el caso de algunas especies de Cakile, que habitan en las playas. La parte superior del fruto contiene una sola semilla que se desprende y es transportada por el viento o por corrientes marinas. La parte inferior permanece adherida a la planta que cuando muere, al cumplir su ciclo de vida anual, queda enterrada por el movimiento de arena característico de ambos ambientes, entonces la semilla también queda enterrada, ocupando un sitio que ya demostró ser exitoso para el establecimiento de esa especie. Otro ejemplo de dimorfismo en lo que se refiere a la dispersión, es el de la compuesta Hypochaeris glabra. Las flores en la orilla del capítulo forman aquenios, cuyas bases tienen forma de punta, con superficies rasposas y adhesivas y un pappus de cerdas plumosas y densas que le permiten adherirse a la ropa o al pelaje de animales. En cambio, los frutos de la parte central tienen una punta curveada y el pappus está formado por cerdas largas y plumosas bien adaptadas para ser transportadas por el viento.
Algunas especies presentan otras diferencias estructurales. Existen semillas de Suaeda que poseen endospermo y en otras está ausente. Hay semillas de Salsola cuyos embriones tienen clorofila y otras que no. Las diferencias en forma y tamaño de las semillas también significan diferencias en su respuesta. Así, diversos autores han demostrado que los dos tipos de semillas de la compuesta Bidens pilosa responden de distinta manera durante la germinación: las semillas externas, más pequeñas, presentan un alto grado de latencia, mientras que las semillas internas de mayor tamaño son capaces de germinar en dos días. Este conjunto de respuestas permite que la especie se disperse no sólo en el espacio sino también en el tiempo, lo cual, como hemos visto en capítulos anteriores, es muy importante en la ecología de una especie.